La Leyenda del Bárbaro…

En un mundo cruel, él fue un guerrero despiadado.
Éra aún muy joven cuando ya empezó a ser instruido en el camino del guerrero. Pronto, conoció las artes del matar en un coliseo extranjero, un lugar donde los hombres y las mujeres combatían hasta el fin entre ellos. La vida o la muerte no le importaban cuando sus captores le vendieron como un esclavo, él seguiría luchando cada día, derramando la sangre de culpables o inocentes.
De vuelta al lugar donde había estado siempre su corazón, el bárbaro vivió por poco tiempo la paz, porque la sombra de la desharmonía volvió a su vida aniquilando a todos sus seres queridos.
Su alma se ensombreció y el único brillo en los ojos de Kerish entonces fue el de la venganza. Aquél en el filo de las espadas y las hachas que empuñó para aniquilar.
Toda la humanidad pagó, toda raza extraña o mágica, también pagó el tributo de interponerse en el camino del joven salvaje, era una fuerza de la naturaleza imparable y oscura que destruía cuanto tocaba. Los campos de batalla fueron su vida, la sangre, el sustento para su sufrimiento del cual se alimentaba su furia. Poco iba a saber la repercusión del peso de sus acciones contra su propio destino y el de todos. En una era de caos, donde el fuerte sobrevivía al fuerte y al débil, vivió éste héroe que para sí mismo era una mera sombra que anhelaba el descanso eterno. Tras la venganza, la divina retribución, lo demás no le importaba.
Pero por encima de todo, el amor de una diosa le hizo sentir algo más que el odio. El idilio entre ellos jamás pudo durar, y los hados no estaban tan claros con respecto a su futuro, aunque de ambos, nació una esperanza para el reino y para muchos otros. Fue un romance prohibido y condenado, y de nuevo, fue en busca de su terrible sino, aquello por lo que seguía vivo. Se despidió de Cyllan y sus aspiraciones a una vida tranquila volvieron a ser sustituidas por su sangrienta búsqueda de triste final.
Desde el corazón tenebroso de las galaxias, el señor del mal y la destrucción volvió para hacer sufrir al universo su destierro por los dioses.
La salvación no vendría de la mano del orden ni del caos en una era con el poder del reino de Camelot en decadencia.
De modo que, las esperanzas estaban puestas en un único guerrero, en el muchacho que había luchado contra las fuerzas de la paz y las de la conquista.
Supo esto por boca de Ianna, la diosa madre del mundo, que protegería a los mortales, a su mundo, combatiendo el mal con otro tipo de mal. La humanidad era el legado del guerrero, y Akelas y el Príncipe del Abismo habían truncado de fatal manera la vida del joven conspirando contra su destino para romper con la profecía.
Como entonces, aquél brillo frío y ardiente a la vez volvió a los ojos de Kerish. Una criatura indomable y valiente que no se detendría, aunque la muerte saliera a su paso, para destruir a sus enemigos y aquellos a quienes odiaba. Las tinieblas se hicieron más fuertes en el campeón que equilibraría la balanza o podría destruirlo todo, y oscurecieron su alma. Así, partió en busca de la redención, de conseguir lo imposible, y de cumplir con su dramático destino.
Aquí es donde la historia acaba, y empieza la leyenda del bárbaro…”

~ por KERISH en 6 Junio, 2008.

Una respuesta to “La Leyenda del Bárbaro…”

  1. Enlace a la mp3:

    http://www.esnips.com/playlist/ebbb6cb1-cc55-478f-b906-67cfae768f9a

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